Tres menos diez a.m. cierro los ojos e intento volver a dormir, se acercan corriendo muchos niños sus risas se vuelven más nítidas, la acera vibra mientras se acelera su paso, mis ojos se abren pero no puedo levantarme, no consigo mirar hacía el frente. La desesperación se hace presente cuando no puedo mover ninguna de mis extremidades, parpadeo, respiro hondo, regreso al mundo...
Han pasado al menos 15 minutos, cierro los ojos, caigo en el sueño, ladridos incesantes de perros, incluye mi mascota a la que no escucho dentro de mi cuarto, si no lejos, más lejos que el resto de su especie, se hacen más molestos a cada segundo, abro los ojos. De nuevo inmóvil, respiro con dificultad, vuelvo...
Último intento, de dormir y de tranquilizarme, cierro los ojos, al parecer esta vez no va a fallar... más es mi intento de relajarme que el tiempo en el que se hace presente, opresión, trato de liberar mis piernas, mis brazos se vuelven inútiles, me aplasta los pulmones, en un instante abro los ojos, aún no logró entender cómo, estoy sentada y él está en frente, no se deja ver claramente, a excepción de su silueta, y expresa su rabia con ruidos desde el fondo de sus entrañas, ha vuelto, el corazón me apuñala el pecho, no puedo despertar, no sé si lo haré de nuevo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario