jueves, 1 de agosto de 2013

La hora de las brujas

El viento hizo de las suyas azotando violentamente la ventana hasta hacerme salir de la cama a regañadientes, entonces pude ver la luna llena brillando ostentosamente en el cielo. Mi atención se vío sorprendida por algunas aves que parecían haber pérdido el rumbo y se guíaban por la luz de fondo, siluetas negras y no graznidos, no eran aves, eran brujas comenzando el aquelarre. Y el reloj sonó anunciando las 3 de la madrugada...